-¿Qué es un Ambientólogo?
En sentido estricto es un científico o un
investigador sobre el Medio Ambiente. Aunque esta palabra suene redundante, hay
que interpretarla como todo el contenido de un ecosistema o continente: la
botánica, la zoología… A su vez, el continente puede ser la geología, la
química del agua o del aire… Somos como una especie de Oceanógrafos o
“Ingenieros Ecólogos”, es decir, Ecólogos pero con conocimientos en gestión o
desarrollo o sostenible (o sustentable como dicen Sudamérica). Por eso también
se tiene conocimientos en Ciencias Sociales, como Antropología, Economía
Ambiental y Legislación Ambiental, a parte de las Ciencias Naturales (Biología,
Geología…) y Experimentales (Física, Química…).
Luego en sentido general podemos decir que es
un Licenciado o Grado en Medio Ambiente, aunque no se tenga un máster o un
doctorado.
-¿Qué es lo que hace
un Ambientólogo?
Es una carrera que está orientada sumamente a
la investigación, por eso muchos colegas míos se han visto frustrados con sus
expectativas laborales o se sienten un tanto estafados. El Medio Ambiente o la
Ecología, no fue una moda de finales de los ’90 o principios del 2000, en lo
que todo lo llamaban “ecológico” o “verde” en los eslóganes (slogans)
publicitarios, o al menos yo no lo veo así. Los que realmente entendemos el
sentido de la vida, sabemos que el Medioambiente es algo serio, atemporal, y
más aún con la superpoblación y multinacionales riéndose de gobiernos débiles.
Un desarrollo sostenible está comprometido con la equidad y el desarrollo de la
personalidad de los pueblos en libertad, con la Economía Sostenible, y en mi
opinión, casa poco con la Globalización Económica.
-Pero,
exactamente, ¿cuáles son las funciones de un Ambientólogo?
Sí, lo que quiero decir es que es una
profesión no solo multidisciplinar, sino totalmente vocacional, y yo creo en
ella. Y respondiendo a tu pregunta, te diré que aunque no tenemos realmente
especialidades, existen dos itinerarios: uno orientado a la Ingeniería
Ambiental, que trabaja con la Geología Ambiental y con los Sistemas de
Información Geográfica, en su medida para la prevención de ubicaciones con
respecto catástrofes naturales que
ocasionan la Vulcanología y Sismología, inundaciones, etc. También trabaja con
la Química en sus análisis de contaminación hidrogeológica (acuíferos) y niveles
de contaminación del aire y edafológico (suelos), etc. Por supuesto en la
gestión de RSU (residuos sólidos urbanos). Aunque estas profesiones están más
encaminadas a la empresa pública, también tiene ubicación como asesores
técnicos en industrias.
-Y tú ¿qué
itinerario escogiste?
Pero el itinerario que yo elegí fue el de
Gestión de Recursos y Espacios Naturales, y Gestión de Vida Silvestre. Éste
tiene más contenido en Biología y a mi parecer, antropológico. Aquí implica más
a la empresa privada en el sentido de la explotación de los Recursos Terrestres
e Hídricos, como asesores técnicos ambientales para disminuir el riesgo o
impacto ambiental, de cómo hacer bien las cosas sin que terceros salgan
perjudicados. En lo referente a la Gestión de Espacios Naturales Protegidos o
Nacionales, eso está implicada la Administración Pública, y con respecto a la
Gestión de Vida Silvestre, tanto fauna como flora ibérica, están comprometidos
tanto fincas cinegéticas como empresa pública.
Realmente somos peritos ambientales o
técnicos facultativos ambientales, realizamos informes e inventarios
ambientales, proyectos de investigación…es un trabajo mayoritariamente de
gabinete, con mapas, sistemas de información geográfica y programas de
simulaciones con algoritmos estadísticos y diagramas de flujo. Aunque el
trabajo de campo y recogida de muestras es obligado, pero hay gente que los
confunde con los Agentes Ambientales, que son los antiguos Guardabosques o
Guardas Forestales, así como los Guardas Rurales, que son los vigilantes fuera
de los ambientes rurales y tienen también gran conocimiento de la legislación
ambiental.
-¿Cuál fue tu
experiencia en tus prácticas de empresa y tesina de grado?
Quise matar dos pájaros de un tiro, así que
basé mi proyecto de fin de carrera en las prácticas de empresa. Siempre quise
trabajar en un centro de investigación, así que escribí al director del Centro
de Astrobiología (CAB) del INTA (Instituto Nacional de Tecnología
Aeroespacial), digamos que es la NASA en España, pero terminó su mandato y no
tuve respuesta, así que volví a escribir al nuevo director y al director del
laboratorio de Extremofilia y me contestaron que les parecía bien, pero que no
había convenio de prácticas con la UCLM, y que sería una excepción, pues no
escogían a estudiantes de pre-grado, sólo a postgrados. Así que hablé con el
decano de la facultad de Ciencias Ambientales, en Toledo y se acordó el
convenio de prácticas con este centro de investigación.
El trabajo consistió en un estudio de
biodiversidad procariota de un lago alcalino en Kenia, análogo a las
condiciones fisicoquímicas de un supuesto océano profundo tras la capa de hielo
del satélite Europa, en Júpiter.
Mi relación del Medioambiente con la
Astrobiología (o Exobiología antiguamente), consiste en que ambas nuevas
ciencias son multidisciplinares e interdisciplinares, con todas las ciencias
naturales y experimentales que a mí me gustan, a parte que ambas estudian
ambientes: uno para la calidad de vida del hombre, y otro para microorganismos
que nos invitan a conocer los orígenes de la vida.
-¿Cuáles son tus
aficciones, Fernando?
Muchas: la intimidad de mi escritorio, mi
mesa de naturalista con mi microscopio, pecera, colección de minerales y
herbarios, mi bicicleta de montaña, mochila con bocadillos de chorizo y mis
prismáticos para explorar los Montes Oretanos, etc. También modelar maquetas de
naves, la guitarra, la música country,… pero en la realidad no da mucho tiempo
para ello, no por tener mucho trabajo remunerado, sino todo lo contrario, por
falta de estabilidad económica. Hay gente que no lo cree, pero los
desempleados, en mi opinión, somos las personas más ocupadas, debido al estrés
de intentar emprender a hacer una cosa y otra, y luego darte batacazos todos
los días en esta sociedad consumista, que para quedar con tus amigos, ya supone
gastar dinero en las terrazas de los bares, luego mirar bien las etiquetas en
la compra de alimentos, para no pasarte del gasto, y así poder ir ahorrando
para pagar el IBI.
Es cierto que empecé la carrera tarde, y que
fui becario a los 40, pero siento que hay algo en esta sociedad, que no te deja
crecer ni desarrollar tu personalidad. Una cosa que sí me haría ilusión, es
poder tener una columna en un periódico local, para escribir sobre divulgación
científica, como Isaac Asimov.
Por Damián Manzanares (LANZA DIGITAL)